Sábado Negro en Traficantes de Sueños
8 de octubre de 2016 a las 18:30 horas

Duque de Alba, 13 - 28012 Madrid
Teléfono: 915 320 928
http://www.traficantes.net

Imagen Aviso 20161008


(Inicio de la Crónica de Carmen Mateos)

Desde el año 2008, un Sábado Negro más en el que nos encontramos con la cultura en su sentido más amplio. Hoy toca Siria en el corazón y también música de laúd en directo.
Siria es la protagonista a cargo de dos personas que nos enriquecen: Leila Nachawati Rego, que presenta su libro Cuando la revolución termine y Hames Bitar que termina nuestro Sábado con la música del primer instrumento de los países árabes, que es el laúd originario de Mesopotamia.

A las 18:30 de ese sábado podemos decir que algo sabíamos de Siria, para eso está la penosa actualidad que nos llega a diario, pero es indudable que a las 20:30 sabíamos algo más y la podíamos alojar un poco más en el corazón, que era de lo que se trataba.

Imagen Comienzo
Hames Bitar, Leila Nachawati y Manolo Rodríguez
Fotografía: © Fernando del Río

La sesión comienza con la música de un grupo sirio, Sama Band, que canta a Siria y a su liberación. El disco se llama "Grito".
A continuación en un video vemos y escuchamos Llegan voces. Las voces llegan desde el otro lado del mar, cabalgando en las olas y nos recuerdan que no se trata de masas de gente, sino de individuos. Nos dice la voz de Carmen Martín "Une tu voz con la mía" y ahí ya no sabemos si Europa está dispuesta a unir nada o su opción es más bien el rechazo.

La novelista, la profesora de periodismo de la Universidad Carlos III, la mujer que se cansó de escribir artículos sesudos y los cambió por contar las mismas cosas, novelándolas... nos dice que con la primavera árabe por primera vez el Norte mira con respeto al Sur, por primera vez se ve ese sur del Mediterráneo, se mira más allá.
El presentador le brinda los diez minutos siguientes para que nos hable de la Siria entre 1914 y 2016. Tarea casi posible y que se agradece (¿Quién dio Siria en el instituto?). Gracias a Leila sabemos que cuando cae el Imperio Otomano (1914), Siria es colonizada por Francia y aunque en los años cuarenta se libera, los nuevos gobiernos sigue la política de "la ley del más fuerte".
Cuando Siria y Egipto se unen, la unión no es para bien, ni es duradera. Fracasa en dos o tres años porque son las élites las que así lo quieren, no es una unión que pueda ser sólida, porque no se hace desde abajo. Es entonces cuando se produce un golpe de estado de la familia Ásad, la familia impone el "movimiento correctivo" y gobierna el país cual finca propia. En este periodo, como botón de muestra, basta recordar la "masacre de Hama". Esta operación militar tuvo lugar entre el 2 de febrero y el 15 de marzo de 1982 y bajo las órdenes de Hafez al-Ásad, padre del actual mandatario, se destroza a toda una población.
En 1999 muere Hafez, al que parte del pueblo creía inmortal y, sospechosamente, pocos años antes ha muerto en un accidente el hijo que hubiera heredado "la finca". Y tenemos al actual heredero, Bashar al Ásad, que desde el año 2000 gobierna no sabemos hasta cuándo.
Su padre "solo" estuvo 29 años, de momento son 16 los que su hijo ejerce. Eso sí, cuando Bashar vuelve de Londres para hacerse cargo del país, hay que cambiar la Constitución para que las cosas puedan ocurrir así.
Bashar hizo concebir ilusiones de apertura, incluso se fundó alguna revista progresista y satírica ("El farolero") que a la larga sirvió para que las redadas represivas tuvieran más éxito. Bashar deja claro que no va a haber apertura. También las condiciones de vida empeoran: no hay hospitales públicos, ni colegios públicos.
En 2003 las bolsas de pobreza, que no se ven en una visita turística, florecen como nunca. Hay un único intento de rebeldía: "el pulso de los kurdos". En 2011 la represión es salvaje ante estas protestas de los kurdos y se ejecuta con la ayuda de las grandes e hipócritas potencias internacionales. Hay algo todavía más grave que el salvajismo represor, según nuestra informadora, y es el negarles la legitimidad de su existencia.

Imagen Leila Nachawati
Leila Nachawati
Fotografía: © Fernando del Río

¿De qué habla la novela de Leila Nachawati? Cuando la revolución termine habla del día a día de los sirios, de cómo viven o de cómo se enamoran. Habla de la represión del Partido Baaz y de cómo iban por los colegios imponiendo canciones que había que cantar, de cómo se escindió el Partido Comunista, de cómo las mujeres pueden preocuparse por la cirugía estética y a la vez cubrirse con un velo, de que la indumentaria no es tan determinante y de que el feminismo sirio también tiene cosas que enseñarnos.
En definitiva, la novela es una "oda a la complejidad" y en esa complejidad cobra protagonismo La Prohibición, con mayúsculas.

El entrevistador, apunta que en la segunda parte de la novela todo se radicaliza, las torturas y las delaciones se extreman. Sin querer hacer espoiler, la autora nos dice que la presión internacional actuó para la liberación de manifestantes pacíficos, pero el gobierno puso en la calle a excombatientes, a los que facilitó armas para que se infiltraran en las manifestaciones. De esta forma, el gobierno construye un enemigo más dictatorial que él mismo y solo deja que se pueda elegir entre Ássad o Issis.
También recuerda, nuestro entrevistador, la importancia que se da a las redes sociales que al final son controladas por el gobierno. Leila responde que las herramientas no son las protagonistas, y subraya ese "no", diciendo que las redes son importantes pero no quitan el protagonismo a la realidad.

Para el final, la novelista elige la distopía, la novela termina en un futuro cercano de 2027, termina en esperanza, termina tras estos días amargos en los que se suspende la vida para cuando la revolución termine. Nos asomamos directamente a la novela en la página que su autora nos lee. Una madre le dice a su hija cómo será su futuro en 2027. La hija va a bajar del avión, se subirá a un coche, pararán a comprar una sandía, las calles estarán llenas de gente... cenarán, porque es época de ramadán, "una semana con tu padre, otra con tu abuelo, otra con otros familiares..." "serás bilingüe, vas a cumplir 15 años y vas a gozar de una libertad por la que tu padre lo sacrificó todo".

Y para llevar a Siria en el corazón hay otro camino que nos recuerdan muy bien en este Sábado Negro: el de las imágenes, el de los artistas que con sus pinceles o sus cámaras nos dan testimonios imborrables de la pura realidad o de la interpretación de la misma.

Monif Ajaj (pintor) refleja el horror que han sufrido los sirios ya sea a través de la imagen de un Hombre desnudo con rosario o la de los matones que trabajan para Ásad o de los Momentos antes del luto. No hace falta que nos recuerden las pinturas negras de Goya o el grito de Munch, esto sería desactualizar sus imágenes y transformarlas en arte suavizando el dolor. Mejor decir que son las suyas, las de un sirio de ahora que habla de sirios de ahora.

De Fadia Affash (pintora), no se puede olvidar su cuadro Interrogatorio. No se puede explicar mejor el dolor de la tortura, el uso blasfemo de una silla, esas manos atadas por detrás del respaldo y una luz que nos deja sin luz. Valdría para representar al ser humano agredido por la inadmisible eficacia de la tortura.

Muzaffar Salma (fotógrafo) refleja escenas cotidianas que permanecen en la Siria destruida: un hombre alimentando un gato o una niña de Alepo que mira al cielo... o tres niños que se sientan en un solo pupitre tal vez para recordarse alumnos o para no ver que la pared que está a su espalda no tiene libros, tiene rastros de balas.

Para terminar, también vemos un vídeo cuyos contrastes nos llevan a pensar en lo que el pueblo quiere y lo que el poder ofrece: a unos manifestantes con flores, se oponen unos militares con balas; a una niña que canta, le siguen unas nubes de humo de la bomba lanzada. Se llama: Marzo 2011. Se podría llamar Esperanza, pero también Destrozo.

Palabras, imágenes y música pueden resumir este Sábado. Con la música va a terminar el intento de que sepamos más de Siria, de que la sintamos en el corazón. Es curioso, nuestro intérprete al laúd, Hames Bitar, dice que cuando llegó a España no se sabía mucho de Siria y que ahora, por desgracia, se sabe más.

Imagen Hames Bitar
Hames Bitar
Fotografía: © Fernando del Río

Su música podría ser el fondo de las pinturas y las fotografías negras, suena a llanto, sus acordes se repiten como una letanía. Cuando interpreta a un compositor tunecino, evoca un perfune gitano cuando improvisa una danza de Damasco de principios del siglo XX nos lleva a la Danza de la abuela, que es una música lenta, para que las abuelas la puedan danzar. Esas abuelas que vieron interrumpido su baile cuando ya les tocada danzar y descansar, como si la lucha por la vida no cesara, como si la pelea llegara hasta el final.

Imagen Final
Hames Bitar, Leila Nachawati y Manolo Rodríguez
Fotografía: © Fernando del Río

(Para terminar Leila nos recordó el crowdfunding abierto que nos invita a la solidaridad:
http://www.namlebee.com/enab-baladi-cronica-ciudadana-de-la-revolucion-siria?np=proyecto&pro=186)

El próximo Sábado Negro, 12 de noviembre de 2016, se disfrutaría más si vemos antes la película de Marina Seresesky, La puerta abierta.

(Fin de la Crónica de Carmen Mateos)


La vida de Sarah transcurre en una dolorosa espera tras la desaparición del padre de su hija Sham en Damasco. En 2014, desde Madrid, decide escribir el relato de lo vivido en 2011, el año en que fue concebida Sham y se produjo el despertar ciudadano de Oriente Medio y el Norte de África.

A través de las historias que Sarah recrea y reconstruye, Cuando la revolución termine muestra el movimiento de desobediencia civil que protagonizó una generación de hombres y mujeres sirios, en su evolución desde las movilizaciones pacíficas por todo el país desafiando a una dictadura de décadas hasta la represión y la guerra abierta que vive Siria hoy.

“Hay años que uno ve pasar por delante y que sólo con el tiempo y la perspectiva coloca en el lugar que les corresponde. Uno no es consciente de las huellas profundas que ese tiempo ha ido imprimiendo hasta que lo valora con distancia. Pero 2011 no fue uno de esos años. En 2011 teníamos la impresión, no, la certeza, de estar haciendo Historia”.


Imagen Leila Nachawati

Leila Nachawati Rego es profesora de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y responsable de comunicación de la red internacional de derechos humanos Asociación por el Progreso de las Comunicaciones.

Especialista en Oriente Medio, con un enfoque centrado en derechos humanos, sociedad civil y movimientos sociales, colabora con medios como eldiario.es, El Mundo, Global voices, Open Democracy o Al Jazeera English. Es colaboradora en canales como La Sexta o Cuatro, y una ponente / conferenciante reconocida internacionalmente.

En 2013 fundó, junto con un grupo de periodistas, desarrolladores y diseñadores sirios, el portal SyriaUntold http://www.syriauntold.com/en/, que busca mostrar la resistencia cotidiana de la población siria y su producción artística y cultural. Tiene un perfil muy activo en redes sociales, con decenas de miles de seguidores en plataformas como Twitter.

Hija de padre sirio y madre gallega, creció entre Damasco y Santiago de Compostela, lo que despertó desde niña su interés por las diferencias y similitudes culturales, sociales y políticas entre el norte y el sur del Mediterráneo. Habla español, árabe, gallego e inglés y ha vivido y trabajado en Siria, España, Estados Unidos, México y Marruecos.

Su primera novela es un homenaje al pueblo sirio y a las poblaciones de la región que, desafiando los intereses geopolíticos, continúan pidiendo libertad, dignidad y justicia.

(Informaciones tomadas de la web de la editorial Turpial:
http://www.turpial.com/home/catalogo/cuando-la-revolucion-termine-leila-nachawati-rego/)


Imagen Hames Bitar

Hames Bitar es un músico sirio que llegó a España antes de la guerra, en 1998. Vive en Madrid, pero su familia continúa en su país.
Hames toca el laúd árabe, su padre era músico, maestro y su abuelo también tocaba el laúd.
"Yo tenía mucha esperanza en la juventud, pero todos se han marchado, o han muerto"

(Información obtenida de la web de eldiario.es:
http://www.eldiario.es/sociedad/sirios-marchan-casas-encendida-mirar_0_495900641.html)