Sábado Negro en Traficantes de Sueños
16 de enero de 2016 a las 18:30 horas

Duque de Alba, 13 - 28012 Madrid
Teléfono: 915 320 928
http://www.traficantes.net

Imagen Aviso 20160116

Esta sesión la dedicamos a las personas refugiadas de todas las épocas.

A lo largo de la historia de la humanidad las migraciones y los exilios han sido una dramática realidad, parece que los avances de las sociedades no han sido capaces de resolver estas situaciones que vulneran claramente los derechos humanos.

Podéis escuchar el audio de esta sesión en esta dirección: https://soundcloud.com/traficantesdesue-os/sabados-negrosmp3


En este encuentro nos centramos en tres momentos históricos:

1) Para empezar nos situamos en 1922 al final de la guerra greco-turca, una serie de conflictos armados entre el Reino de Grecia y revolucionarios turcos del Movimiento Nacional Turco en el decadente Imperio otomano. Esta guerra fue uno de los principales conflictos derivados de la Primera Guerra Mundial. Tuvo lugar entre mayo de 1919 y octubre de 1922.

Grecia combatió al lado de la Entente contra el Imperio otomano. Contaba con la promesa británica de grandes concesiones en la costa de Asia Menor a cambio de su entrada en la guerra. Con el desmoronamiento del Imperio otomano al final de la guerra, Grecia vio factibles sus aspiraciones de la reconquista de todos los territorios históricos pertenecientes a los griegos como directos sucesores del Imperio bizantino, cuyo punto central era la recuperación de Constantinopla de manos de los otomanos.

Grecia pudo ocupar poco a poco y con apoyo parcial de sus aliados gran parte de los territorios en manos otomanas, no así Constantinopla ni los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo. El comandante Mustafa Kemal Atatürk supo inyectar dosis de moral y amor patrio a sus tropas para luchar contra los enemigos que trataban de conquistar y repartirse su país. En 1922 logró vencer a las tropas griegas asentadas en Asia Menor, que no tuvieron otra medida que escapar y capitular.

Katastrofy es como todavía hoy llaman los griegos a la guerra greco-turca de 1922, la destrucción de Esmirna y el éxodo de los griegos de Asia Menor. Un millón y medio de refugiados que, en los años posteriores al tratado de Lausana, afluyeron con una mano atrás y otra adelante a una madre patria para nada feliz de acogerlos. Con ellos se trajeron una música y usos forasteros.

Imagen Rebetiko
Rebético

Esta música se llama rebético, es una música de la ausencia, nacida de la rabia de un pueblo, el greco-turco, que en 1922 se vio desarraigado.

Escuchamos el tema Rebetiko Mou interpretado por Vinicio Capossela con la introducción de nuestra colaboradora: Teresa Alonso.


2) La segunda avalancha migratoria en la que nos paramos también corresponde al siglo XX y nos pilla muy cerca su origen y sus consecuencias.

Fueron refugiados españoles los que tuvieron que dejar nuestro país durante la Guerra Civil Española de 1936 a 1939 y la inmediata posguerra. El exilio tuvo motivos políticos e ideológicos y también por el temor a las represalias por parte del bando vencedor y la dictadura instaurada en España. Fueron muchos los españoles que se integraron en las sociedades que les dieron refugio, contribuyendo en algunos destacados casos a su desarrollo.

En concreto la emigración hacia Francia se aceleró de manera importante durante el transcurso de la Batalla del Ebro y los meses posteriores, en un movimiento de "retirada". El éxodo de ciudadanos provenientes de Cataluña fue masivo después de la caída de Barcelona el 26 de enero de 1939. El gobierno de Daladier decidió abrir la frontera franco-española el 27 de enero y los refugiados huyeron a través de los Pirineos por la Junquera, Portbou, Le Perthus, Cerbère y Bourg-Madame.
En marzo de 1939 el número de refugiados españoles en Francia se estima en 440.000 personas en un informe oficial. Los historiadores han estimado en 465.000 exiliados, de ellos 170.000 civiles, el número de refugiados después de la caída de Cataluña.

Las autoridades francesas, desbordadas, reagruparon a los refugiados en centros de "control" o de "clasificación" en la frontera, más tarde en campos de concentración o de "internamiento" situados en principio en el departamento de Pirineos Orientales, como en el caso del campo de Saint-Cyprien, el campo de concentración de Argelès-sur-Mer o el campo de Le Barcarès en la playas. Estos campos de internamiento especializados que reagrupaban especialmente a vascos, antiguos Brigadas internacionales (campo de Gurs), catalanes (Agde, campo de Rivesaltes), ancianos (Bram), y a la división Durruti (Campo de Le Vernet), son creados tierra adentro en febrero de 1939 en los departamentos vecinos del Rosellón, para paliar el crecimiento de las estructuras del litoral y las condiciones sanitarias deterioradas.

La acogida de los refugiados fue diferente en un lugar u otro: unos son bien recibidos y objeto de acciones de solidaridad, mientras que otros son vistos con desconfianza y hasta hostilidad en una Francia en crisis, con visos de xenofobia.

Imagen María Luisa Fernández
María Luisa Fernández con su madre. Rivesaltes, Francia, 1942

Estuvo con nosotros María Luisa Fernández, nació el 17 de enero de 1939 en Barcelona. Pasa con sus padres a Francia como refugiados el 7 de febrero de 1939. Separan a su padre y le internan en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer. María Luisa y su madre pasan por varios campos de refugiados y terminan en el campo de concentración de Rivesaltes. La familia puede reunirse en 1943.

Escuchamos a María Luisa y conocimos sus vivencias como refugiada y también sus opiniones sobre la situación de los refugiados que en la actualidad están llegando a Europa.


3) La tercera parada la realizamos en nuestros días.

La situación de emergencia que viven las fronteras europeas, donde miles de personas que huyen del hambre, de la guerra y la persecución, se agolpan y mueren en nuestras fronteras.

Violencia, miseria y hambre han desplazado a millones de personas en el mundo. Las políticas migratorias de la UE han convertido al Mediterráneo en una vergonzosa fosa común.

Los gobernantes de la Unión Europea llevan meses, si no años, discutiendo sobre qué hacer. Tras cada catástrofe, tras cada barca hundida, se les llena la boca de solidaridad, pero nos llenan de mensajes sobre el fenómeno migratorio que generan miedo, odio, racismo y xenofobia para seguir justificando sus políticas, sus fronteras y vallas como las de Hungría, Ceuta o Melilla.

El año 2015 ha sido uno de los más calamitosos que Europa haya conocido desde hace mucho tiempo. Un suceso importante lo evidencia: la falsa acogida de los refugiados. Frente a centenares de miles de seres humanos que solicitan ayuda, la mayor parte constituida por inmigrantes que huyen de guerras civiles, la Comisión de Bruselas ha impuesto, a menudo, en contra de la voluntad de los Estados, recibir a 120.000, de los cuales 17.800 fueron asignados a España. Tres meses después de esta decisión, estando el mar aún rojo por la sangre de las 3.770 vidas engullidas a lo largo de 2015, Madrid declara haber regularizado la situación de ¡18 refugiados!

Imagen Refugiados
Refugiados en Eslovenia. Octubre 2015

Contamos con la presencia de personas de la Red Solidaria de Acogida que gracias al apoyo mutuo y la autogestión, se organizan con personas refugiadas y migrantes durante su estancia en Madrid.

Hablamos con ellos de la situación actual en las fronteras de Europa, de los campos de refugiados y de su opinión sobre las políticas de acogida por los gobiernos europeos.

Finalmente nos informaron de las actividades diarias que realizan en apoyo a los refugiados que llegan a Madrid diariamente a la estación sur de autobuses, en Méndez Álvaro.


(La información incluida en esta página ha sido obtenida de Wikipedia,
de la web de la Red Solidaria de Acogida http://bienvenidxsrefugiadxs.info/
y del artículo Refugiados banalizados de Sami Nair publicado en El país del 8 de enero de 2016:
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/01/08/actualidad/1452270713_097740.html)