Sábado Negro en Traficantes de Sueños
31 de mayo de 2014 a las 18:30 horas
Embajadores, 35 - Local 6 - Lavapiés - 28012 Madrid
Teléfono: 915 320 928
http://www.traficantes.net

Imagen Aviso 20140531

(Crónica de Carmen Mateos)

En esta tarde del último sábado de mayo, Traficantes de Sueños se anima con música muy marchosa para recibirnos. Celso Piña y su Ronda Bogotá le piden a la luna que "llene su alma de cumbia"; y a propósito de lunas y blancuras hay que ver cómo visten el traje blanco estos músicos tropicales; con elegancia, acordeón y guitarra se combinan para la cumbia y otros ritmos. Nos predisponen con ganas para la tarde de Sábados negros. Son las 18:30.

Imagen Nati y Manolo
Nati Romero y Manolo Rodríguez
Fotografía: © Luis Morate

Un escritor, Leonardo Padura, y un dibujante, Ajubel, son los creadores del libro que se presenta a continuación: La noche triste de Chano Pozo.
Padura quiere hablarnos de personajes cubanos olvidados y entre ellos esta Chano Pozo. Una voz excepcional (la de Nati) nos lee un fragmento que nos habla de Caridad, la que vivió con Chano Pozo.
En el texto, el corazón de Chano se escapa de New York hasta La Habana y al final el músico cae "entre dos manteles rojos y con seis balas en el cuerpo".
Las imágenes que nos lo presentan son rojas y negras, los labios gruesos, las narices chatas y nos preguntamos qué hace esa Virgen en una sillita.
Chano aparece en un descapotable rojo y su destino es una síntesis de New York. Aunque Chano lo tuviera todo en contra (hay que decirlo: por pobre y por negro), su música, en los años 40, le hizo ser el mejor vestido y el triunfador prototipo de descapotable rojo. Murió joven y en pleno éxito.
Los dibujos de Ajubel (cubano afincado en Alicante) nos acercan a la figura y a su entorno, al músico porque ofrece su momento de éxito y a New York porque vemos sus casas, el mar y el sol.

Imagen Luis, Marifi y Manolo
Luis Morate, Marifi Roldán y Manolo Rodríguez
Fotografía: © Manolo Carretero

Y nos quedamos en América del Sur, en Perú, para ver la labor de uno de nuestros jóvenes a los que les dio por la "movilidad exterior". Si traducimos al español sin eufemismos, uno de los jóvenes que, entre un millón, ha tenido que emigrar para tener un trabajo. El artista se llama Jesús y sus padres presentan la tarea en la que él colabora. Se trata de una asociación cultural que se llama Combi (furgoneta) y que va por los pueblos peruanos acercando la cultura a la gente.
En las plazas se muestran películas, se van formando videotecas y los recintos se van llenando de emoción cuando las gentes se ven de protagonistas en pantalla.
El vídeo, que también emociona en la calle Embajadores, se llama Los hijos de Ayllu y habla de niños trabajadores que no tienen conciencia de serlo, sobre todo no saben verse en sus vidas explotadas, solo creen que la vida es sobrevivir en familia. Estos niños muestran la potencialidad del ser humano para estudiar, trabajar y ser capaces de sentirse viviendo.
No solo disfrutamos el vídeo sino la certeza de que este "arte rodante" llenará las plazas de los pueblos de unos días de sorpresas, cultura, información y el placer de un arte que de otro manera no hubiera llegado.
Bien por La Combi y gracias a los que la "ruedan" y a los que nos lo cuentan (Marifi y Luis).

Imagen Sara
Sara
Fotografía: © Luis Morate

Madres unidas contra la droga comenzó como una lucha en Entrevías, una lucha contra esa sustancia mortal que los hijos tenían demasiado fácil, una sustancia que se puso en la calle como una bomba de efecto retardado. Y muchos hijos cayeron y muchas madres todavía se preguntan quién les pedirá perdón por ello.
De esto nos habla una madre, una que representa a muchas madres, una voz autorizada, sabia y con mucha capacidad de transmitirnos lo cargada que está esa mochila que lleva a la espalda, después de tantos años de lucha.
Esta madre, y posiblemente muchas más, se hizo feminista sin saberlo, cuando vio que la mujer heroinómana terminaba en la prostitución o cuando vio que las mujeres tenían hijos con VIH a los que no admitían en las guarderías.
También sin saberlo se dio cuenta de que era insumisa, cuando conectó con el colectivo Tritón y se enteró de algunos secretos del mundo militar.
Se percibió "ocupa" (con "c") cuando vio lo que pasaba con las casas desocupadas.
Descubrió que era anticapitalista cuando en el año 90 hubo una reunión del FMI y notó que era otro organismo para la explotación de los menos favorecidos.
De ahí a sentirse antisistema y antiglobalización ya no va nada.

Su respuesta fue la lucha y su primer paso fue comprar un megáfono, después hacer pancartas con las sábanas del ajuar, después mostrar esas pancartas con frases que expresaran lo que estaba pasando: "Policía clasista", "La droga mata, la policía remata", "En las cárceles españolas se tortura".
Más tarde las experiencias fueron recogidas en un libro que tenemos en la mesa de Traficantes de Sueños, se llama Para que no me olvides y sus autoras son Madres Unidas contra la Droga. En estas páginas hay anécdotas y cuestiones esenciales y ponen de manifiesto que ya son más de treinta años de lucha casi sin descanso, con encierros en La Almudena o con creación de talleres para que los jóvenes se recuperen a través del "Arte Libre".
Ellas están en las reivindicaciones que los chavales solo saben hacer autodañándose, lesionándose y, tal vez, sin la esperanza de que haciéndose oír, algo cambie en su mundo.
Un sábado negro más en el que aprendemos , disfrutamos y, en este caso concreto, admiramos generosidades, ya sean en La Combi peruana o en unas luchadoras que comenzaron en Entrevías.

Como siempre, gracias a todos. El curso terminará el Sábado 28 de junio.

(Fin de la crónica de Carmen Mateos)

Imagen Final
Luis Morate, Marifi Roldán, Nati Romero, Sara y Manolo
Fotografía: © Manolo Carretero


Este sábado negro comenzamos con un viaje a Perú. Para ello proyectamos el documental Los hijos del Ayllu, realizado en el año 2013.

Este documental es el resultado de un taller de Animación con 20 niños y niñas entre 6 y 13 años de Auquimarca en los Andes peruanos.

Los hijos del Ayllu es la historia de Flor Margarita, Flor María, Lisbeth y José, pero es a su vez el de millones de niños en todo el mundo que deben alternar los estudios con labores extraescolares como el cuidado del hogar, de sus hermanos, de la tierra (chacra), pero también de otros oficios más propios de los adultos.

El documental, realizado en coproducción de PDA Films con el colectivo La Combi (Perú), es uno de los ganadores del I Certamen Fundación Telefónica Documenta.

Los hijos de Ayllu fue presentado por Marifi Roldán y Luis Morate.

Imagen La tercera dimensión
La tercera dimensión


Leonardo Padura es uno de nuestros escritores más queridos.
Ha publicado recientemente un relato con el título de La noche triste de Chano Pozo con ilustraciones de Ajubel.

¿Quién fue Chano Pozo?
"Luciano Pozo Gonzales, más conocido como Chano Pozo (La Habana -Cuba-, 7 de enero de 1915 – Nueva York, 3 de diciembre de 1948), fue un percusionista cubano de son montuno y jazz afrocubano.
Limpió zapatos y vendió periódicos, tocó música en muchos lugares y hasta bailó en la conocida comparsa habanera de "Los Dandys".
Pertenecía a la Sociedad Secreta Abakuá, lo que explica el dominio perfecto que tuvo de los tambores propios del rito. Tenía costumbre de tocar ritmos sagrados en sus congas, así como de cantar temas abakuás y yorubas.
Trabajó en las retransmisiones públicas de la estación de Radio Cadena Azul, junto a figuras de la talla de Charlie Parker y Dizzy Gillespie, estaba con Dizzy cuando popularizó el conocido tema de Manteca."
(Fuente: Wikipedia)

Pues nuestro Chano Pozo es el personaje que Leonardo Padura toma para reivindicar su figura 66 años después de su muerte. Padura escribe un excelente relato sobre este tamborero cubano. Pero si importante es el texto del relato también lo son las imágenes que lo ilustran, obra de otro cubano importante Ajubel.

Imagen Chano Pozo

El relato que presentamos es el primero de una serie que mostrará a otros personajes cubanos que Leonardo Padura ha querido hacernos conocer. Los próximos relatos son:
Barrio Chino: el viaje más largo (El nacimiento, esplendor y la decadencia del que fuera el barrio chino más populoso de América Latina)
Yarini, el rey (Vida y suerte del proxeneta más famoso de la historia de Cuba)
El romance de Angerona (La insólita historia de amor entre un alemán romántico y una haitiana pragmática que fundaron el cafetal más productivo y singular de Cuba)
La última rumba de Malanga (Aventuras y desventuras de un mítico bailador de rumba)
Los dos tiempos de San José de Bellavista (Mitos y fantasmas en una casa de La Habana del siglo XIX)


Para finalizar la sesión contamos con unas invitadas a las que apreciamos de manera especial. Se trata de personas pertenecientes a la Asociación Madres unidas contra la droga.
Hablamos con ellas y presentamos la nueva edición de su libro Para que no me olvides.

"Con más de 30 años de existencia a sus espaldas, el colectivo Madres unidas contra la Droga quiere realizar un pequeño repaso a su trayectoria de lucha. Decimos pequeño porque sería imposible plasmar en papel tantas vivencias, experiencias y aprendizajes vividos en primera persona.
Para que no me olvides es un grito contra lo que nunca tendría que haber sucedido; un homenaje a la cantidad de chavales a quienes robaron la vida.
A través de este libro, el colectivo Madres unidas contra la Droga quiere contar, desde las entrañas, que aquí, en el Estado Español, se ha producido un exterminio. Gran parte de la generación de principios de los sesenta fue aniquilada al permitirse, o incluso incentivarse, que la heroína llegara a los barrios más pobres de las ciudades. Este fenómeno apartó a miles de jóvenes de una participación activa en el nuevo panorama sociopolítico; un marco histórico de profundas fricciones del que se marginó a toda una generación que quedó culpabilizada de algo de lo que solo el abandono político es responsable.

Fuimos las madres las que nos anticipamos y percibimos, incluso antes que nuestros propios hijos, cómo la muerte nos los arrebataba. Y fuimos de los primeros grupos que al unirnos descubrimos lo que estaba pasando."

Fuente: Página web de la editorial Klinamen

Imagen Madres unidas contra la droga