Sábado Negro en Traficantes de Sueños
26 de abril de 2014 a las 18:30 horas
Embajadores, 35 - Local 6 - Lavapiés - 28012 Madrid
Teléfono: 915 320 928
http://www.traficantes.net

Los años 80, la vida lejos de la movida

Imagen Aviso 20140426

(Crónica de Carmen Mateos)

La tarde del sábado 26 de abril de 2014 se traslada a los años 80 en Traficantes de Sueños.
Son las 18:33 exactamente y con "tamaño" retraso comenzamos ese viaje retrospectivo a edades que mejor es no concretar.
Hubo casos, este sábado, de gente que tenía ¡10 años! entonces. Menos mal que otros éramos mayores y podíamos recordar que vimos a Almodóvar "colegueando" con él y entendiendo lo que decía sin tener que estudiarlo después.

La tarde fue, ante todo, una invitación a la lucidez. Sí, fueron años en los que, situándonos fuera de la "movida", las sombras nublaron las luces y bueno es prohibirnos a nosotros mismos idealizaciones vanas.

Las músicas hablan de rabia y protesta de la mano de Triana o de Obús. Escuchamos Hijos del agobio, que en el 77 ya anticipa el malestar de la época. Su música pone fondo a imágenes de Muelle que, con su mano grafitera, pinta el descontento en rojo, blanco, negro y gris. Su espontaneidad aparente, eso sí, se merma con una "R" encerrada en un círculo que nos indica su "marca registrada", su propiedad al margen de romanticismos gratuitos.
Los chicos de Vallecas (Obús), los del heavy metal que toman café con churros en vaso de caña, tienen caras tristes y melenas, cruzan puentes cual beatles pasos de cebra y tampoco nos remiten a mundos idílicos, sino que avisan de que estemos preparados porque Va a estallar el obús.

Imagen Pablo y Manolo
Pablo Carmona y Manolo Rodríguez
Fotografía: ©Luis Morate

Un doctor en historia contemporánea, Pablo Carmona, nos va recordando, a pie de foto, cosas de estos años relativas a nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestros bolsillos se refiere.

El testimonio fotográfico de Los Pactos de la Moncloa (1977) sirve para recordar que se afrontó la crisis, no para la igualdad (aunque sí se arreglaran algunas cosas) sino para que del 77 al 87 se llegara a la depauperación social y para que el paro juvenil se pusiera en más del 30 por ciento.
En los Pactos se focaliza la reducción del poder adquisitivo de los trabajadores. Esos señores de la fotografía, Carrillo incluido, aceptan el recorte de rentas y el aumento del paro.
Enumerando "maldades", hay que recordar que CC.OO., sindicato mayoritario, fue "metido en cintura" y que Carrillo y Tamames vendieron lo invendible.

La fotografía del 23-F (Tejero de protagonista) evoca la hipótesis de que la derecha impida la transición, parece recordarnos que la izquierda, en aquel momento, tuviera que recortar pretensiones.

La imagen de una fosa común, titulada Amnesia histórica, hace decir a nuestro conferenciante que se taparon muchas luchas y aquí profundiza hasta el extremo de decirnos que ni siquiera hubo una auténtica amnistía: la de los presos sociales, que realmente también eran víctimas de la dictadura y no solo los presos políticos.

Cuando se le pregunta que por qué el silencio de los intelectuales, Pablo Carmona nos dice que la contracultura, la oposición al sistema, no supo ser alternativa. La movida madrileña termina dándose cuenta de que "la vanguardia es el dinero".

La fotografía de OTAN de entrada no es recordada como el intento de la izquierda de movilizarse contra el PSOE, pero ganó el Partido Socialista.

La imagen titulada: Barrios: rock y drogas da lugar al pie de foto más doloroso. En estos años las tasas de paro juvenil pasan del 5 por ciento a cantidades explosivas; a finales de los 70 se asaltan farmacias, estancos, bares... todos refleja la irrupción de la heroína, se puede hablar de una epidemia que afecta a unos 160.000 jóvenes.
Tienen que pasar diez años para que oigamos hablar de planes rehabilitadores y mientras hay un exterminio de chavales pobres víctimas de la droga, sociólogos muy ortodoxos nos dicen en los medios de comunicación que los jóvenes son pasotas, que andan faltos de ideales.
Dos canciones son para Pablo Carmona muy representativas de lo que nos cuenta: Princesa (Joaquín Sabina) y Buena chica (Los Secretos). Cuando oímos el tono melancólico de aquellas guitarras eléctricas de Los Secretos se confirma que "apenas tocaban el suelo" y los jóvenes caían como chivos expiatorios de una depauperación provocada desde arriba.

Imagen José Antonio y Manolo
José Antonio López y Manolo Rodríguez
Fotografía: ©Luis Morate

José Antonio López nos recuerda los cómics de los 80, que él descubre en los 90, con un didactismo de agradecer.
En una tabla resumen queda clara la evolución de esta literatura desde los años 80 hasta la actualidad. Antes eran una historieta, ahora novela gráfica; antes se daban sobre todo autores franceses e italianos, ahora son norteamericanos y japoneses; antes abordaban temas más populares, ahora más variados; en los 80 se vendían en quioscos, ahora en librerías; en su momento eran leídos, sobre todo, por público masculino y joven, ahora los leen jóvenes, pero también gentes de mediana edad.

A través de un cronograma desfilan nombres que conocemos o, por lo menos, nos suenan: El Papus, El Jueves, Tótem, El Víbora... y se habla también de tendencias estéticas en las que se integran todas estas publicaciones: Línea clara (clásica) con ejemplos como Tintín. Línea chunga (de autor) como Torpedo o El Víbora. Línea vanguardista (experimental) como Madriz.
Hay también dos grandes: Mariscal y Carlos Giménez. Este último es el más comprometido políticamente (Paracuellos).

Actualmente, la novela gráfica tiene poca vigencia en las librerías: en un año ya se descataloga.
En Italia tiene éxito un tipo de cómics con dibujos infantiles para representar escenas muy duras.
Lo que también es cierto es que los lectores abarcan sectores más amplios en cuanto a las edades.

Imagen Isidro
Isidro López
Fotografía: ©Luis Morate

El libro El estado de las cosas, Kortatu es presentado por su coautor Isidro López que, ante la pregunta sobre el origen del punk nos dice que los comienzos de este movimiento musical hay que buscarlos en la sociedad inglesa.
Es en Inglaterra donde nace esta cultura obrera, contracultural.
Al tener los jóvenes ingleses una protección social fuerte podían realizar un trabajo menos agónico que en otra latitudes. Por otra parte, Inglaterra recibe mucha gente de sus colonias e importante es también su relación con Jamaica.
Según los puristas, lo punk dura del 77 al 79, según Isidro López la duración es de 20 años.

Ante las fotografías de los discos de Kortatu, nos enteramos de que lo punk en Euskadi se alarga en el tiempo respecto a lo que ocurre en el resto de España, la explosión dura hasta el 82.

La letra de una de las canciones, Mierda de ciudad, nos remite a esa idea con la que arranca la tarde de este sábado: Prohibido idealizar la década de los 80: El cantante nos dice que no quiere salir de casa, que la calle es una mierda, que el sábado lo pasará en casa "hasta reventar".
Políticamente, Kortatu se va acercando a Herri Batasuna. En la letra de Hotel Mombart se habla de "campanadas de muerte" y de que un sudor frío recorre el cuerpo. La propia portada del disco evoca la lucha armada.

Su éxito fue enorme, ello les daba un margen de libertad grande. Su vida musical no fue muy larga pero lo cierto es que en cuatro años dieron 280 conciertos.

Por último, en la evolución de Kortatu a Negu Gorriak lo que hay es un corte radical, se trata de un nuevo proyecto, con el mérito que esta iniciativa supone.
También es cierto que Negu Gorriak se manifiesta, prácticamente, como grupo político.

Imagen Lee
Lee Douglas
Fotografía: ©Luis Morate

Lee Douglas es antropóloga y nos presenta un libro y un documental que merecen la atención de la antropología como ciencia que estudia los rituales.
En este caso el ritual se da cada año y las opiniones respecto a él pueden ir desde la devoción más absoluta hasta la perplejidad más intensa.

En pantalla, Lee nos presenta El Rocío, de Fernando Ruiz Vergara. Este director trabajó también como documentalista de la Revolución de los Claveles.
En el Rocío trabajó sin descanso sirviéndose de cinco cámaras y el resultado se estrenó en 1980.
¿Y cómo es ese resultado? Sorprendente. Podemos ver cómo evoluciona una virgen desde que le eliminan al niño, o la llenan de joyas, o le mutilan los brazos... todo, hasta dejarla como un pincel y digna de ser venerada con un fanatismo defícil de adjetivar.

En esta romería, que reafirma los valores de la época preindustrial, vemos cómo la virgen recibe piropos muy humanos de guapísima y encantadora o arranca el llanto de niños, con sombrero cordobés o sin sombrero, que rompen a llorar porque tal vez no entienden que han tenido la dicha de estar muy, muy cerquita de tan lujosa imagen.

Pero el documental tiene otra historia: la historia de unos falangistas y un señor con nombre y apellidos responsable de "sacas" y asesinatos contra los simpatizantes de la República.
Todo ello, no podía ser de otra forma, fue censurado en su momento.
Lo escandaloso es que el momento es el de la década, cuyos recuerdos estamos "disfrutando" hoy.
El fragmento suprimido lo sigue estando y esto es lo denunciable.
¿Por qué razón? Porque un almonteño cita al responsable de las cien personas asesinadas y aclara que este hombre cuando hacía "la saca" decía "los míos dejádmelos a mí" y él mismo se encargaba de matarlos a palos.

Cuando se estrena el documental, en el año 80, se lleva a juicio su proyección y el juicio de 1982 prohíbe su proyección por el derecho al honor del personaje citado, ya fallecido, demandado por los hijos del verdugo.

Cuando la devoción asfixia y eleva niños que lloran y publicita cervezas, la antropología tiene la última palabra.
Posiblemente todo esto es una excepción en el mundo de los ritos, pero también podemos temer que hay algo de eterno en estas formas de entender lo religioso.

(Fin de la crónica de Carmen Mateos)


La década de los 80 en nuestro país fue de una intensa actividad.
Acabada recientemente la dictadura que nos tuvo sometidos durante casi 40 años, se iniciaba una nueva etapa.
Pareció que todo era luminoso y una época feliz comenzaba.
Pero tuvo sus luces y sus sombras.
En esta ocasión el sábado negro lo dedicamos a esos años.


Comenzamos con algo de música rock de la época escuchando temas de las bandas Triana y Obús y con los graffitis de Juan Carlos Argüello, más conocido por su firma Muelle.

Imagen Triana

Imagen Obús

Imagen Muelle


Continuamos con la compañía de Pablo Carmona analizando los ámbitos culturales, políticos y sociales de aquellos años, la llamada Transición.

Imagen Lasa y Zabala


Con José Antonio López repasamos las revistas de cómics que abundaron en los 80.

Imagen Víbora


También hablamos de música con Isidro López coautor del libro El estado de las cosas, Kortatu.

Imagen Kortatu


El documental Rocío de Fernando Ruiz Vergara fue comentado por Lee Douglas.

Imagen Rocío