Sábado Negro
25 de febrero de 2012 a las 18:30 horas

Librería Traficantes de Sueños
Embajadores, 35 - Local 6 - Lavapiés - 28012 Madrid
Teléfono: 915 320 928
http://www.traficantes.net


Imagen Aviso 25 02 2012
Las imágenes de fondo están tomadas de la película
Blow-up (1966) de Michelangelo Antonioni


(Crónica de Carmen Mateos)

El Sábado 25 de febrero de 2012 fue "negro" en Traficantes de sueños.
Se trataba de la sesión número 46 de la historia de los Sábados negros y la 34 en esta Librería de Lavapiés.

Puntuales y casi primaverales comenzamos con música de fado de un autor clásico, Alfredo Marceneiro (1891-1982), y con la vista y el oído puestos en una joven de 25 años, Carminho, que nos hablaba de cómo el viento agita el corazón.
Moito obrigados nos sentimos con esta música que es Patrimonio Cultural de la Humanidad desde el 25 de noviembre de 2011.

Imagen de Lo público
Foto: Kum Nemoto

Tras un recuerdo para Fukushima y reivindicar que lo público siga siendo público (agua y enseñanza), pasamos a escuchar a Luis Gállego que nos habla de El periodista en el cine negro clásico.

Lo primero, nos sitúa en las fechas de lo que se entiende por cine negro clásico, es decir: desde 1941 hasta 1958, o lo que es lo mismo, desde El halcón maltés a Sed de mal.

Imagen de El periodista
Foto: Kum Nemoto

En este sentido, el periodista ha oscilado entre ser el creador y organizador de la corrupción o ser la víctima que padece las malas y corruptas artes del poderoso de turno.
Digamos que el riesgo de la profesión está en que te compren o te anulen.
¿Cómo nos explica Luis Gállego todo esto? Por supuesto que muy bien y con retazos de películas que no solo nos informan sino que nos recuerdan ¡qué jóvenes éramos! si Burt Lancaster era también así de joven, por ejemplo.

Hay un matiz a la hora de ser poco honestos estos hombres de la prensa y es que suelen perseguir, más que el beneficio propio, el del medio al que sirven. Vemos fragmentos de Chantaje en Broadway (1957), en el que se manifiesta la corrupción en el diálogo de Tony Curtis, But Lancaster y un senador en un ejemplo que pudiera recordarnos el delito de guante blanco amañado en esas conversaciones aparentemente tan serias a las que el cine nos tiene acostumbrados.
Pero vemos también un fragmento de El gran carnaval (1951) en el que se nos cuenta cómo un periodista puede alargar un rescate que podía hacerse en 16 horas a los 6 días que necesita para rentabilizar la noticia, sufra lo que sufra el rescatado. El periodista, pese a ser un corrupto no quiere que piensen de él que es una rata asquerosa. En esta ocasión, la película de Billy Wilder no solo acusa al periodista (un jovencísimo Kird Douglas, suegro de Catherine Z. Jones), sino a la sociedad que vive en un gran carnaval, en un fingimiento universal, del que es muy difícil sustraerse.

La otra cara, la del periodista que lucha contra la corrupción, es una visión más romántica de estos hombres de la prensa.
Estupendo el fragmento elegido por Luis: Humphrey Bogart y además en un juicio (cine clásico, que transporta el espectador a los mejores años de nuestra afición al cine).
La intención de Bogart queda patente en esta muestra de El cuarto poder (1952), es decir, se trata de salvar un periódico: El Día.
En esta línea romántica, crítica y salvadora están las imágenes de Muero cada amanecer (1939) en las que la crítica se amplía a las instituciones (justicia, política, etc.) que, comparadas con el mundo del hampa, andan peor de salud moral.

Imagen de Mariano Sánchez Soler
Foto: Kum Nemoto

Conviene matizar desde el principio que el siguiente invitado no es un periodista que ha escrito novelas, sino un escritor que estudió la carrera de periodismo y que es licenciado por la Complutense madrileña. Se llama Mariano Sánchez Soler y va a hablarnos de dos obras suyas: Anatomía de un crimen y Nuestra propia sangre.

Pero la cosa no se queda ahí y va desgranando a lo largo de su intervención, opiniones y sabidurías que nos tienen a todos encantados. No en vano, el periodismo le aporta un conocimiento de la realidad de primera mano, que le lleva directo a la verosimilitud de sus escritos y, por otra parte, su afición de literato, desde pequeño, le lleva a ser un autor de muchos géneros: poesía, novela, guiones, ensayos de la historia actual, teoría literaria...

Precisamente de teoria literaria podemos decir que trata el primer libro comentado, Anatomía de un crimen (Guía de la novela y el cine negros).
El primer pensamiento interesante es el de que "los creadores han sido siempre heterodoxos", cosa que si bien no es nueva (dar respuestas diferentes es sinónimo de herejía en muchas ocasiones), él subaraya con la aportación de ejemplos muy enriquecedores:
- Edgar Allan Poe inventa la novela policiaca revolucionando la gótica, se inventa al detective aficionado, también el mito de la habitación cerrada y el hecho de que el raciocinio sea vital para resolver los enigmas.
- Arthur Conan Doyle introduce la aventura en el género y también el cálculo de probabilidades a la hora de especular.
- Dashiell Hammett innova estilísticamente al hacer que conozcamos a los personajes más por lo que hacen que por lo que dicen.
- Raymond Chandler incorpora el melodrama.
- Chester Himes, el último heterodoxo innovador, reivindica "la novedad" de que el malo no sea siempre el negro.

Al hablar de la realción novela-cine o cine-novela, nos recuerda el autor que al margen de que la relación es muy directa (de ahí que se adapten tan bien las novelas negras a la pantalla) lo cierto es que la novela fue anterior al fenómeno cinematográfico.

Dando un pequeño repaso al cine policiaco español, evoca Sánchez Soler aquel cine de los 60 que era un canto a la policía, que pasa por la transición sin dar títulos brillantes (tal vez por una industria bastante nefasta), aunque haya títulos como Fanny "Pelopaja" (1984) y que ahora, precisamente en cartelera está el título de Enrique Urbizu, No habrá paz para los malvados en el que la acción fluye con calidad y que "cuenta sin contar evidencias".

En cuanto a escritores españoles de novela negra la lista es valiosa, va desde "nuetro primer maestro", Francisco García Pavón, hasta Andreu Martín y Juan Madrid, pasando por Manuel Vázquez Montalbán y por Francisco González Ledesma.
El futuro de la novela negra está asegurado si la vemos como una novela realista y contadora de verdades.

Se inicia la presentación del segundo libro, Nuestra propia sangre, con la lectura de la contraportada del mismo y ya vemos que la sangre es muy propia, tanto como que el cadáver que aparece es el de un padre asesinado por mujer e hijos.

Lo mayores sí recordamos que allá por el año 81, una mujer impulsó a sus propios hijos a "acabar con papá". Se llamaba Neus y gozó del sobrenombre de "Dulce Neus".
Pero no se trata ahora de un reportaje sobre aquel acontecimiento, sino que se trata de hacer una novela a partir de aquel caso.
La novela está muy documentada, pero también "inventada", como corresponde al mundo de la literatura.
No hay pregunta posible en torno a ¿Periodismo o literatura?, el periodismo es literatura. Si bien es cierto, como dice el autor, que hay novelas que no son literatura y películas que no son películas.
Lo que la ficción aporta a Nuestra propia sangre es el hecho de poder crear personajes, de poder decidir cómo son esos personajes y por supuesto hacerlos creíbles (si se diera el caso de que no son cultos, por ejemplo, no se les puede poner describiendo líricos y barrocos atardeceres, como es el gusto de algún autor español, que en la crónica no citamos).

Por último, Sánchez Soler nos habla brevemente de su ensayo histórico y actual Baltasar Garzón, tigre de papel (2006), referido al juez que precisamente ocupa tantas páginas y pensamientos en el momento actual.

En la sección de "relatos que son relatos pero concurso que no es concurso", se hace saber que tenemos 20 narraciones que se publicarán, como se prometió, y de los que ya daremos cuenta.

La despedida estuvo a cargo de un "dueto improvable", el resultado de aunar el fado con el heavy metal: All together now.

Como siempre, nos dijimos adiós asegurando volver a vernos en 15 días.

(Fin de la crónica de Carmen Mateos)


Imagen José Malhoa - Fado Imagen Alfredo Marceneiro

Alfredo Marceneiro

Escuchamos, como música de sala, unos fados interpretados por Alfredo Marceneiro.

Alfredo Rodrigues Duarte (1891 - 1982) más conocido como Alfredo Marceneiro debido a su profesión (merceneiro - ebanista), fue un fadista portugués que marcó una época, poseedor de una voz inconfundible.

Nació en Lisboa dentro de una familia muy humilde. Tuvo que dejar la escuela a la muerte de su padre y comenzó a trabaja como aprendiz de encuadernador para contribuir a la economía familiar.

Desde pequeño sintió gran atracción por la música. Comenzó a cantar fado en locales populares. El fadista Julio Janota de profesión ebanista le convenció para seguir ese oficio lo que le permitió disponer de mayor salario y más tiempo disponible para dedicarse a la canción.

En 1924 trabajó en los astilleros de la CUF, donde hacía muebles para navíos. Dividía su tiempo entre las canciones y el trabajo.
En 1943 participó en la huelga general que reivindicaba las ocho horas de trabajo. Fue preso.
A partir de ese momento se dedica en exclusiva al fado.

Es considerado como una de las principales figuras del fado. Nunca salió de Portugal y pocas veces salió de Lisboa.

Alfredo Marceneiro en Youtube
Varias interpretaciones de Alfredo Marceneiro pueden escucharse en Youtube, entre ellas hemos seleccionado:
http://www.youtube.com/watch?v=klN-sakwnl8
El tema lleva por título A Casa da Mariquinhas.


Imagen Weegee

El periodista en el cine negro clásico

Nuestro colaborador Luis Gállego sigue mostrándonos sus trabajos sobre el cine negro clásico.
En esta ocasión centrará su intervención en el periodista y su papel en la películas negras clásicas.


Imagen de Mariano Sánchez Soler Imagen de Anatomía del Crimen Imagen de Nuestra propia sangre
Foto: Mauricio Schwarz

En el mes de febrero estuvo con nosotros Mariano Sánchez Soler.

Mariano Sánchez Soler nació en Alicante. Es escritor, periodista.

Se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid en 1979, en la especialidad de Periodismo.
Desde 1980 hasta 1982 trabajó en El Periódico de Catalunya, en su delegación de Madrid, como redactor de tribunales. También colaboró con los semanarios Actual, Primera Plana e Interviu, publicando reportajes sobre corrupción policial, tramas negras y evasión de capitales. En 1982 comenzó a trabajar como reportero en la redacción del semanario Tiempo. Entre 1986 y 1991 fue director del equipo de investigación de este mismo semanario; llegando a ser redactor jefe de su sección nacional entre 1997 y 2000; periodo en el que también colaboró como articulista en Diario 16.
De 1991 a 1996 trabajó como jefe de prensa para el Ayuntamiento de Alicante.
A partir del 2000 continúa su labor periodística colaborando entre otros con Le Monde diplomatique, el semanario Madrid Económico y la SER; si bien centra su actividad en la creación literaria y la investigación histórica y periodística.
Desde 2007 es profesor de guion en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz, adscrito a la Universidad Miguel Hernández de Elche, dentro de la Licenciatura y Grado de Comunicación Audiovisual.

Su obra es muy variada, abarcando géneros tan dispares como el ensayo, la novela, la poesía, el guion para televisión y el cinematográfico.
La temática principal de sus ensayos se centra en la historia reciente de España: la Guerra Civil, el periodo franquista, la Transición y la etapa democrática.

Algunas de sus novelas son:
Carne fresca (Ediciones B. Barcelona, 1987)
Festín de tiburones (Plaza y Janés. Barcelona, 1990)
Para matar (Vosa. Madrid, 1996)
Oasis pour l'OAS (Editions Baleine-Le Seuil. París, 2000)
Lejos de Orán (Zoela. Granada, 2003)
Grupo antiatracos (La Factoría de Ideas. Madrid, 2006)
La brújula de Ceilán (Almuzara, 2007)
Nuestra propia sangre (Rey Lear, 2009)

También tiene escritos sobre teoría literaria:
Cómo se escribe una novela negra (¿se puede freír un huevo sin romperlo?) (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Alicante, 2003.)
Manual esencial del guión cinematográfico (ECU, Alicante, 2011)
Anatomía del crimen. Guía de la novela y el cine negros (Reino de Cordelia. Madrid, 2011)

Posee también una larga serie de ensayos de investigación de Historia actual:
Yolanda, nosotros no olvidamos. Con textos de José Mariano Benítez de Lugo, Juan Barranco, Santiago Álvarez y Enrique del Olmo (Folleto. Madrid, 1981)
Los sucesos de mayo de 1937. Una revolución en la República. Editado por la Fundación Andreu Nin. Con textos de Pierre Broué, Pelai Pagès, Eduardo de Guzmán, Franz Mintz y Wilebaldo Solano (Pandora. Barcelona, 1988)
Los crímenes de la democracia (Ediciones B. Barcelona, 1989)
Villaverde, fortuna y caída de la casa Franco (Planeta. Barcelona, 1990)
Los hijos del 20-N. Historia violenta del fascismo español (Temas de Hoy. Madrid, 1993; con prólogo de Manuel Vázquez Montalbán. Reeditado en bolsillo en 1996)
Descenso a los fascismos (Ediciones B. Barcelona, 1988)
Ricos por la patria. Grandes magnates de la dictadura, altos financieros de la democracia (Premio Internacional de Literatura de No Ficción Rodolfo Walsh, 2002. Plaza y Janés. Madrid, 2001)
Las sotanas del PP. El pacto entre la Iglesia y la derecha española (Temas de Hoy. Madrid, 2002)
Negociantes privados con dinero público. El vademécum de la corrupción de los políticos españoles (Foca. Madrid, 2003)
Los Franco, S.A. (Oberon. Madrid, 2003)
Los banqueros de Franco (Oberon. Madrid, 2005)
Baltasar Garzón: tigre de papel (Foca. Madrid, 2006)
Ricos por la guerra de España (Raíces. Madrid, 2007)
La transición sangrienta: una historia violenta del proceso democrático en España 1975-1983 (Ediciones Península,2010)

Fuente: Wikipedia

Comentamos con él dos de sus últimas obras Anatomía del Crimen y Nuestra propia sangre.