Imagen Louis Jordan Imagen Louis Jordan

El frío 18 de diciembre del 2010, los asistentes al Sábado Negro fuimos entrando en calor con la fuerza y ritmo del hot jazz de Louis Jordan que culminó con el vídeo en el que le vimos y escuchamos cantando Buzz me, Baby


Imagen Luis Gállego Imagen de Casa Camacho
Fotografías: © Luis Morate y Manolo Rodríguez

Así que, con la ausencia por enfermedad de David G. Panadero, y tras conocer que de los 32 meses de vida de los Sábados Negros, 23 ya correspondían a los celebrados en Traficantes de Sueños, Luis Gállego comenzó su intervención a la que tituló Malasaña en la obra de Juan Madrid.

Luis Gállego, con la colaboración de Manolo Rodríguez (al que debemos las fotos que acompañaban su charla), nos ofreció un recorrido por el Madrid de Toni Romano, protagonista de 8 novelas de Juan Madrid. Este expúgil y expolicía desencantado y solitario no se mueve por lugares elitistas ni es un gourmet, por lo que a través de él su autor nos describe lugares reales, dando incluso, en ocasiones, los nombres de los propietarios de los locales.
Es un Madrid oculto y oscuro en el que presta la voz a aquellos que no la tienen.

Desde la primera novela (1980) hasta la última vemos cómo va cambiando la ciudad. En las primeras nos lleva por Callao y Gran Vía a cabarets como Pasapoga, o a la calle Leganitos, que en aquel entonces era la calle de los clubs finos.
En sus novelas posteriores nos irá introduciendo en Malasaña y el Barrio Maravillas (Días contados).

Juan Madrid reivindica los bares tradicionales, los clubs y casas de comidas como lugares de encuentro social, sustitutos del Ágora griega y siguiendo los pasos de Toni Romano, Luis Gállego nos pasea por Casa Camacho de barra de zinc y anaqueles llenos de botellas.
Nos transporta a clubs como el antaño Burbujas de oro y actual y triste prostíbulo chino Only you.

Aunque muchos de estos locales han desaparecido, afortunadamente aún perviven algunos como la casa de comidas La Sanabresa (Amor de Dios, 12) en la que se mezclan los vecinos del barrio, con los curritos y donde entre los camareros de siempre encontramos otros, extranjeros, dando todos el impecable servicio de siempre, sirviendo esas berenjenas rebozadas y ese rabo de toro especialidades de la casa.

Luis Gállego termina su intervención recomendándonos entre todas las novelas de Juan Madrid, la titulada Adiós, princesa que podríamos leer mientras, como Toni Romano, degustamos un gin tonic con limón natural y escuchamos, a Gabinete Caligari cantando Al calor del amor en un bar.

Imagen Adiós, princesa


Imagen Teresa Alonso Imagen de Shibboleth
Fotografía: © Luis Morate

Y ahora Teresa Alonso, que titula su intervención Cuando tu llaga es mi herida nos vapulea con la obra de Doris Salcedo, escultora colombiana, formada en Colombia y Nueva York, pero residente en su país al que rastrea en su misoginia, racismo y violencia y que plasma en la obra que en el 2007 exhibe la Tate Modern de Londres, consistente en una grieta en el suelo que recorre 160 metros. Su título es Shibboleth poema de Paul Celan (*) y palabra prohibida hebrea cuya pronunciación equivalía a la expulsión de la tribu.
La grieta se va ensanchando conforme avanza y con ella, Doris Salcedo quiere marcar la diferencia entre el primer y tercer mundo.

Doris Salcedo es una artista discreta, intimista, alejada del mundillo que intenta compararla con Fernando Botero, y para la que el arte es indagar y el espectador debe hacer el esfuerzo de interpretar lo que ve, hecho que comprobamos a través del vídeo que nos puso Teresa Alonso y en el que pudimos ver Shibboleth en la Tate Modern con la interactuación de los visitantes.
Este año Doris Salcedo recibió el Premio Velázquez y el próximo veremos su obra en el Museo Reina Sofía de Madrid.

(*)
Me arrastraron
al medio del mercado
allá
donde se iza la bandera, a la que
no he prestado nunca juramento.


Imagen Marta Sanz Imagen de Black, black, black
Fotografía: © Luis Morate

Y, finalmente, nuestra autora invitada, Marta Sanz, madrileña, Profesora de Historia Contemporánea por la Universidad Complutense, finalista del Premio Nadal 2006 por su novela Susana y los viejos, semifinalista del Premio Herralde 2009, poeta y novelista.

La primera pregunta fue ¿qué es para ella la novela negra?, Marta Sanz nos manifiesta que le interesa, sobre todo, su función política, la que desvela las violencias del sistema en un mundo de paro, marginación, crisis en el que ahora deciden, no los gobiernos, sino la economía. El ambiente es parecido al de los años 20 y 30 en los Estados Unidos, y que hizo surgir a los Chandler y Hammett.

Marta Sanz considera que el momento que se vive genera este tipo de literatura. El caldo social propicia esta escritura. También reconoce que a veces la novela negra puede llegar a irritarla al no profundizar.

Según Marta Sanz, el papel de la cultura ha cambiado. Ya no se trata de intervenir, ahora es un placebo. Se consume para olvidar las miserias cotidianas. Los lectores de ahora son clientes que no quieren hacer esfuerzos intelectuales, sino que quieren que les seduzcan y gratifiquen.

Con su novela Black, black, black pretende denunciar la violencia del sistema y nos pide que como lectores interactuemos.
Le interesa la política y la realidad y aspira a conseguir que el lector se sienta incómodo. Que piense.
Su interés es dar voz en su escritura a los personajes secundarios de la vida.

El placer que nos ha supuesto la intervención de Marta Sanz ha conseguido que nos olvidemos del tiempo y de la gélida temperatura.


Nos despedimos no con una sonrisa, como ha querido titular Manolo Rodríguez a este nuevo apartado, sino a carcajadas gracias al video de Charles Chaplin.


Crónica realizada por © Marisa Zarazúa


Imagen de participantes 18 diciembre 2010
(de derecha a izquierda: Teresa Alonso, Luis Gállego, Marta Sanz y Manolo Rodríguez)
Fotografía: © Luis Morate