Con buen aforo y la puntualidad a que nos tiene acostumbrados, se celebró la sesión del Sábado negro del 23 de octubre de 2010.


Imagen Boswell Sisters Imagen Boswell Sisters

El comienzo, con música e imágenes, nos acercó a tres angelicales señoritas: Martha, Connee y Vet, que bajo el nombre de Boswell Sisters no defraudaron nada las expectativas anunciadas.
Nos trasladaban en el tiempo a los años 30 del siglo pasado y en el espacio a resonancias de Nueva Orleans.
Un deleite (valga la palabra algo cursi) escucharlas y verlas en su buen jazz y en sus miradas pícaras y cómplices.

Pueden verse algunos videos de las Boswell Sisters y escucharse algunas de sus interpretaciones, como su famoso Crazy People en Youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=ynwtYRDP124&feature=related

También pueden escucharse algunas de sus canciones en un lugar maravilloso, Internet Archive, que dispone de una gran cantidad de información de todo tipo y donde mucha de ella es de dominio público o tiene asociada una licencia Creative Commons:
http://www.archive.org/details/BoswellSisters-11-20


Imagen Michel del Castillo Imagen de Tanguy

A continuación Tanguy tomó el protagonismo de ser la novela recomendada.
¿No es negra? Efectivamente, ninguna librería la colocaría en esa apartado, pero la vida de su autor Michel de Castillo sí que lo fue, y mucho.
Esa vida es lo que nos acercó Carmen Mateos a través de sus testimonios fotográficos: 1939 en España, salida a Europa en el momento menos oportuno, campos de concentración en Francia y Alemania y un regreso a España, también en el momento menos oportuno, para caer en un reformatorio de posguerra.
Recorrido histórico digno de recordar de la mano de Tanguy y alegato antibelicista, no sólo por los horrores reflejados, sino también porque la bondad de muchos personajes que ayudaron y quisieron al niño, nos hace sentir que un mundo vivible puede darse y hace todavía más inmisericordes guerras y posguerras.


Imagen Paula Rego Imagen Mujer con espada

Tres maravillas quedaron feflejadas en la intervención siguiente, a cargo de Teresa Alonso:
- La novela de Eça de Queiroz: Los crímenes del Padre Amaro
- La película del mexicano Carlos Carrera: Los crímenes del Padre Amaro, y
- La obra pictórica de la portuguesa Paula Rego, que recrea, asombrosa y espléndidamente, los crímenes del Padre asesino.

Las palabras de Teresa, así como las imágenes que se plasmaban giraban en torno a este úlltimo apartado, es decr, los cuadros realizados por la autora portuguesa.
Palabras como admirable subjetividad, negrura estética o constatación de hechos deleznables, a través de la interpretación -más que el retrato- de sus protagonistas, nos pueden decir algo sobre estos lienzos que maravillaron al público de los Sábados.


Imagen David Serafín Imagen de Sábado de Gloria
Fotografía: © Luis Morate

Por último, el hispanista galés Ian Michael, o el novelista "español" David Serafín (ambos nos remiten a la misma persona), nos participó su alegría de estar no sólo en "Traficantes" (palabra de connotaciones peligrosas) sino también en Lavapiés, lugar que lo acogió en su primera venida a Madrid, hace algún tiempo, cuando él contaba 19 años.

Partió de unas consideraciones generales sobre la novela negra y cómo ha evolucionado desde la pura investigación del crimen ya cometido, hasta la novela que comienza con la preparación de dicho crimen. Así también, la figura del detective ha cambiado y hemos pasado del detective solitario que a través de su razonamiento inteligente llega al descubrimiento del culpable, hasta el más moderno procedimiento policial del trabajo en equipo, que es el que él prefiere en honor a la realidad de los tiempos actuales.

Nos brindó su parecer sobre religión y culpables y matizó cómo en las novelas adscritas al mundo católico hay perdón para el criminal, cosa que no existe en las que se ligan al mundo protestante.

Antes de hablarnos de su libro Sábado de Gloria se proyectaron unos minutos muy valiosos de nuestra transición a la democracia, exactamente aquellos que reflejaban la legalización del Partido Comunista en la Semana Santa de 1977.

Con este vídeo nos traladamos a esos momentos en los que tiene lugar la novela de David Serafín, a esos años que hablan de la Hoja del lunes, del incendio del Teatro Español, de las cervecerías de la Plaza de Santa Ana o de que nuestros portales fueran abiertos por unos señores cargados de llaves, que se llamaban serenos.

Son años que aparecen en sus novelas y que le hacen recordar aquellos otros de su memoria, como Ian Michael, en que desde Atocha veía monjas y enfermos del Hospital Provincial en noches eternas que la falta de cortinas hacía públicas.

También su memoria nos remite al 23-F, fecha que no vivió en Madrid, pero de la que sí recuerda un rasgo que nos incumbe: sus alumnos galeses querían venir a defender la democracia, cual brigadistas de los años 80.

Reivindica el género negro como el mejor para contar lo que pasa en la calle y no olvida que el humor puede y debe estar presente pero, eso,sí, sin caer en la parodia, recurso que no admite dicho género.

El hecho de que su Sábado de Gloria sea reeditada (y tal vez lo sean las otras cinco novelas del inspector Bernal) significa que la información de esos años hay que volver a darla, porque la curiosidad sobre ellos así lo demanda.

Crónica realizada por © Carmen Mateos


Imágen Sábado Negros 23 octubre 2010
De derecha a izquierda: Teresa Alonso, David Serafín,
Carmen Mateos y Manolo Rodríguez
Fotografía: © Luis Morate


Eça de Queiróz (Paula Rego) en los Sábados Negros
por © Enrique Bienzobas

La Asociación Cultural Sábados Negros viene realizando mes tras mes una labor extraordinaria para dar a conocer el género negro en todas sus vertientes y dimensiones y algunas cosas más. Primero en la librería Muga de Vallecas, ahora en la librería asociativa Traficantes de Sueños de Lavapiés y en el futuro nadie sabe aunque, de momento, está bien ubicada.

La estructura de cada uno de los sábados, salvo alguna excepción por razones de programación, consta de varios capítulos. Se empieza con música, generalmente jazz, continúa la recomendación de alguna novela o autor. A continuación Teresa Alonso nos presenta un capítulo de lo que ella llama Arte Negro y, por fin, un autor es exprimido por parte de Manuel Rodríguez, creador, inspirador y director de los Sábados Negros, ayudado, eso sí, por un grupo de lo más entregado al género y al trabajo.

El sábado negro de ayer, 23 de octubre, constaba de la música de Boswell Sisters, la recomendación –con un fervor entregado- de la novela Tanguy, historia de un niño de hoy, del escritor Michel del Castillo, que “no es una novela negra pero sí una excelente novela”, por parte de Carmen Mateos, la charla con Ian Michael, hispanista galés, estudioso de la literatura peninsular de la Edad Media y escritor de novelas negras con el pseudónimo de David Serafín, como Sábado de gloria, la novela que sirvió para presentar al autor.

He dejado para lo último el capítulo dedicado al Arte Negro porque quiero destacarlo. Normalmente Teresa Alonso nos enseña a mirar el arte con una entrega encomiable. Recuerdo muy bien el capítulo dedicado a Basquiat, que me pareció más que magnífico. O los dedicados a Goya, a Bacon…, sólo por citar algunos ejemplos. Ayer Teresa Alonso estuvo extraordinaria presentándonos la obra de la pintora portuguesa Paula Rego, obra inspirada en la novela El crimen del Padre Amaro.

Ya por sí sola la novela de Eça de Queiróz, miembro de lo que fue seguramente la generación más influyente de la literatura portuguesa, aquellos que dieron en llamarse Os Vencidos da Vida (Oliveira Martins, Ramalho Ortigao, Guerra Junqueiro…), nombre que se debe al mismo Eça, muchos de ellos terminaron su vida de forma voluntaria; la sola novela, decía, valdría para toda una sesión de los Sábados. En El crimen del Padre Amaro se nos hace un retrato tan crudo de la hipocresía de la Iglesia -con mayúscula y con minúscula-, Católica, de la connivencia de ésta con la alta sociedad, de la utilización del poder que tiene dicha Iglesia para manipular a la sociedad, de la desfachatez, arrogancia, prepotencia, criminalidad… de los miembros de la mencionada Iglesia que, es para mí una novela imprescindible.

Y eso mismo es lo que nos mostró el sábado Teresa Alonso a través de los cuadros que, con el mismo título genérico de la novela, pintó Paula Rego. Unas pinturas que, bajo el punto de vista femenino, de una feminidad rotunda y sin ñoñerías, muestra aspectos de la sexualidad y de la hipocresía de algunos grupos sociales, de forma tan contundente que la serie, cuando se inauguró, no estuvo exenta de polémica y escándalo. Su pintura, dentro de un figurativismo naturalista, al menos en la serie comentada, es un arte comprometido, en lucha contra la hipocresía. Contundente, podríamos volver a decir.

En resumidas cuentas, los Sábados Negros se están convirtiendo en una cita ineludible para toda persona que le guste la novela negra y más.