Sábado Negro en Traficantes de Sueños
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Viajes de agua en el Madrid histórico

Los viajes de agua en el Madrid histórico son el conjunto de redes de canales subterráneos o «qanat» creados para asegurar el abastecimiento de agua en Madrid a partir de la ocupación musulmana del asentamiento y su desarrollo hasta el siglo XIX,​ en que fueron sustituidos por la red de depósitos y conducciones del Canal de Isabel II.

Los cuatro principales «viages» fueron el de Amaniel (1610-1621) –perteneciente a la Corona– y los tres «viages» propiedad de la Villa de Madrid: el de la Fuente Castellana (1613-1620), y los llamados del Abroñigal Alto y Abroñigal Bajo (1617-1630).
A ellos se añadieron luego otros importantes en el conjunto de la red hidrogeológica, como el Viaje del Buen Suceso (1612-1618) –para surtir una fuente en la Puerta del Sol–, y los complementarios del de la Castellana, los «viages» de Contreras (1637-1645) y de la Alcubilla (1688-1692).

Los «viages» de Madrid, siguiendo el modelo «qanat» de origen persa, se construyeron entre los siglos VIII y IX, durante la dominación árabe de la ciudadela y el primitivo «Mayrit» (o «Majerit»), y aparecen mencionados por primera vez en el Fuero de Madrid de 1202. Según especifica dicho Fuero, el viaje más antiguo del que se tiene noticia, pasaba por debajo de la «alcantariella de Sancti Petri», por lo que se le asocia con el arroyo Matrice, que suministraba agua a los Baños Públicos y a las tenerías, donde se curtían pieles y se teñían paños y telas, situadas cerca del río Manzanares (antiguo campo de la 'Tela', y luego parque de Atenas).

El agua de las abundantes fuentes, y arroyos alimentados por los acuíferos del terreno ocupado por antigua Villa y su entorno, sirvieron de suministro, tanto para consumo humano, como para regadío y ornamento (fuentes) desde su fundación hasta la creación del Canal de Isabel II, en el siglo XIX. Durante esos once siglos el «qanat» árabe original sufrió sucesivas ampliaciones para aumentar su capacidad a medida que la población fue creciendo.

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